{"id":398674,"date":"2023-09-01T16:35:20","date_gmt":"2023-09-01T14:35:20","guid":{"rendered":"https:\/\/pisofranco.gal\/artigos\/2023\/09\/01\/city-of-westminster-398674\/"},"modified":"2023-09-08T19:02:18","modified_gmt":"2023-09-08T17:02:18","slug":"city-of-westminster","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pisofranco.gal\/es\/artigos\/2023\/09\/01\/city-of-westminster-398674\/","title":{"rendered":"City of Westminster"},"content":{"rendered":"<p>Tres meses despu\u00e9s de comenzar a trabajar&nbsp;su madre apareci\u00f3 en casa con un tocadiscos. Ni siquiera escuchaba mucho la radio. La madre entr\u00f3 en el cuarto en el que viv\u00eda como adulto en pr\u00e1cticas y dej\u00f3 el aparato, unas salchichas y unas latas de jud\u00edas para componer, junto con la coqueta y el infiernillo, un peque\u00f1o bodeg\u00f3n de vida enlatada. \u00c9l sonri\u00f3 entre obligado y conmovido y pregunt\u00f3: \u00bfme vas a regalar tambi\u00e9n los discos?<\/p><p>Pas\u00f3 un mes. Se acabaron las salchichas, se acabaron las jud\u00edas. El aparato segu\u00eda sin estrenar. Desde su cuarto hasta el trabajo hab\u00eda milla y media de distancia sin demasiado inter\u00e9s comercial. Se alimentaba en el pub y no gastaba en casi nada m\u00e1s. La madre avis\u00f3 de que pasar\u00eda cuatro d\u00edas despu\u00e9s a visitar y reponer algo para vitaminar y mineralizar. Mir\u00f3 la despensa vac\u00eda, mir\u00f3 el tocadiscos y le dio verg\u00fcenza. Era necesario remediar tanta falta.<\/p><p>Trabajar toda la semana y la tarde del s\u00e1bado viajar hasta el centro. Era un plan de vida seguro pero limitado. Grove End Gardens era un condominio exclusivo. En St John\u2019s Wood, en el noroeste de Londres, un barrio rico, respetable, con sus personas importantes, los jardines cuidadosamente trabajados, una sinagoga y una iglesia baptista marcando las horas con mucha disciplina. Sin tabernas ni comercios. El edificio ten\u00eda forma de cruz desfigurada a golpes, torcida en la base y amputada una de las alas. En el interior viv\u00edan algunos m\u00e9dicos con cierto prestigio, directivos de la City, alguna nobleza intermedia y un diputado conservador. \u00c9l no viv\u00eda all\u00ed. Hac\u00eda tiempo que se hab\u00edan transformado las viviendas de la servidumbre en apartamentos para alquilar. Quiz\u00e1s los propietarios pensaran que no era lo mejor que Londres pod\u00eda ofrecer, pero para \u00e9l hab\u00eda algo indecente en que la gente pudiera pagar esos precios. No lo hab\u00eda argumentado pol\u00edticamente, era intuici\u00f3n. Su ocupaci\u00f3n iba desde la caldera al c\u00e9sped, mover basura, recomponer puertas, arreglar cables. Pero llevaba poco tiempo trabajando, no conoc\u00eda bien el edificio, ni a los residentes, ni la vida en una ciudad inmensa. Tampoco se conoc\u00eda bien a s\u00ed mismo.\u00a0<\/p><p>A un d\u00eda de la visita de su progenitora comenz\u00f3 a caminar hacia el centro de la ciudad buscando una tienda de discos. Si a las limitaciones econ\u00f3micas se a\u00f1ade el desconocimiento en los desplazamientos el resultado es andar. Caminar es la suma de no desesperarse con los tiempos y colocar un pie despu\u00e9s de otro. En una ciudad sucede lo esperado, conforme el centro est\u00e1 m\u00e1s pr\u00f3ximo hay m\u00e1s gente y la vida es m\u00e1s cara. En cuanto las personas vest\u00edan mejor y parec\u00edan m\u00e1s despreocupadas le vino la idea de que no conoc\u00eda los gustos musicales de su madre. Verg\u00fcenza mayor. No sab\u00eda nada de ella. Excepto que siempre estaba ah\u00ed. Era tranquila y pr\u00e1ctica. Su madre aseguraba que aquel era un buen trabajo para \u00e9l. A cubierto. Ni mal pagado de pasar hambre ni bien pagado que le escapara la cabeza.<\/p><p>Oxford Street no guardaba relaci\u00f3n con su trabajo: la gente con la que se cruzaba parec\u00eda mejor. \u00c9l era del norte y todo le resultaba escogido y caro, incluso la querencia de los monumentos por el dorado. Quiz\u00e1s estaba perdido. En Bond Street gir\u00f3 a la derecha y se encontr\u00f3 con la tienda del perro y el gram\u00f3fono. Hab\u00eda una cierta agitaci\u00f3n en el interior, la que precede a la felicidad como disculpa para gastar dinero.&nbsp;<\/p><p>El objetivo era escoger un disco que poner cuando su madre entrara por la puerta. Descart\u00f3 uno peque\u00f1o porque la visita no ser\u00eda de llegar e irse. Un disco grande. Que parezca que todo va bien, que hay disposici\u00f3n a gastar, que el mundo gira a ese tama\u00f1o. Mir\u00f3 los carteles repartidos por el espacio: Sinatra, Brenda Lee, Four Seasons. Cliff Richard aparec\u00eda en la televisi\u00f3n del bar y puede que Helen Shapiro cantara alguna vez en su ciudad. Su madre no iba a conciertos. La tienda era verdaderamente gigantesca para el tama\u00f1o de sus conocimientos musicales. Descart\u00f3 la impostura de poner m\u00fasica cl\u00e1sica porque la madre entender\u00eda con desconfianza que era disimulo. Entrar en una cabina a probar discos le daba pereza porque no se le ocurri\u00f3 hasta ese mismo momento que fuese necesario tener gustos musicales o una idea de m\u00fasica. Que la m\u00fasica fuera algo. La m\u00fasica quer\u00eda decir, en este caso, me estoy haciendo de la ciudad, estoy progresando. Grandes males, grandes remedios. Pregunt\u00f3 al dependiente:&nbsp;<br>-\u00bfQu\u00e9 disco deber\u00eda estar comprando ahora?&nbsp;<br>-Tercer estante, el de los cuatro chicos asomados a una barandilla.<br>-\u00bfEste? Un nombre sin sentido.<br>-Divertido.<\/p><p>Sali\u00f3 sin saber si lo divertido era el nombre o el grupo. O las dos cosas. O que la gente comprara. Volvi\u00f3 de la feria como fue a ella, caminando. Era noche de s\u00e1bado. En Londres unos iban y otros ven\u00edan del teatro. Conforme se acercaba la casa, la gente cambiaba los restaurantes por los pubs.&nbsp;<\/p><p>Domingo. 10:30 AM. Timbre, puerta, la madre entra con paquetes en las manos. Sonr\u00ede algo menos de lo que \u00e9l esperaba. No cierres que est\u00e1 subiendo tu padre\u2026 No hay domingo bueno. La madre coloc\u00f3 las salchichas en el hueco de las salchichas, el tocino en el lugar donde ten\u00eda que haber tocino, los huevos en el lugar previsto para la forma de los huevos y unas cuantas latas que subi\u00f3 a la parte alta de la alacena para que el hijo no fuera a lo f\u00e1cil sin esfuerzo. El padre cerr\u00f3 la puerta con br\u00edo para ver en qu\u00e9 condiciones viv\u00eda alguien que no se esforz\u00f3 por ser abogado. A pesar de la nube negra paterna sigui\u00f3 con el plan. Cogi\u00f3 el disco con el nombre raro, lo deposit\u00f3 sobre el plato, desplaz\u00f3 el brazo, coloc\u00f3 la aguja en el primer surco para que comenzase a girar.&nbsp;<\/p><p>One, two, three, four&#8230;<\/p><p>La madre se volvi\u00f3 a escuchar y le dijo al padre, que entraba en el cuarto, son los j\u00f3venes de negro esos que salieron ayer en la televisi\u00f3n, \u00a1qu\u00e9 casualidad! No refunfu\u00f1es otra vez. El hijo no consigui\u00f3 cuadrar la conversaci\u00f3n con la marea de entusiasmo que llegaba desde los altavoces mientras la madre sonre\u00eda por las buenas maneras que iba adquiriendo su descendiente. En la actitud del padre quedaba inm\u00f3vil un pasado con cara de decepci\u00f3n permanente.<\/p><figure class=\"wp-block-image size-full\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"2560\" height=\"1315\" src=\"https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-scaled.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-371908\" srcset=\"https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-scaled.jpeg 2560w, https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-300x154.jpeg 300w, https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-1024x526.jpeg 1024w, https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-768x395.jpeg 768w, https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-1536x789.jpeg 1536w, https:\/\/pisofranco.gal\/wp-content\/uploads\/2023\/04\/IMG_2304-2048x1052.jpeg 2048w\" sizes=\"(max-width: 2560px) 100vw, 2560px\" \/><\/figure><p><br><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tres meses despu\u00e9s de comenzar a trabajar&nbsp;su madre apareci\u00f3 en casa con un tocadiscos. 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