{"id":48043,"date":"2021-03-20T13:35:03","date_gmt":"2021-03-20T12:35:03","guid":{"rendered":"https:\/\/pisofranco.gal\/2021\/03\/20\/coa-morte-nos-collons-cultura-espanola-48043\/"},"modified":"2021-03-23T10:52:57","modified_gmt":"2021-03-23T09:52:57","slug":"coa-morte-nos-collons-cultura-espanola","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pisofranco.gal\/es\/artigos\/2021\/03\/20\/coa-morte-nos-collons-cultura-espanola-48043\/","title":{"rendered":"Con la muerte en los cojones (cultura espa\u00f1ola)"},"content":{"rendered":"<p>Hay un d\u00eda de 1992 que ya nadie recuerda. Es extra\u00f1o que sea as\u00ed\u0301. Que nadie se acuerde porque tiene mucho que ver con todo. El d\u00eda existi\u00f3, aunque no se sabe cu\u00e1l fue. Los tres primeros trimestres, el a\u00f1o estuvo a lo que ca\u00eda. A la verbena diaria o al asalto de un futuro de reluciente inutilidad. Las tres primeras partes del a\u00f1o, con paradas en las estaciones de primavera, verano y oto\u00f1o, se dedic\u00f3\u0301 a las lecturas triunfalistas de la prensa sin r\u00e9gimen, a los viajes en los trenes m\u00e1s r\u00e1pidos de Europa o a comprobar como cada semana que pasaba le era m\u00e1s dif\u00edcil distinguir entre ficci\u00f3n y realidad.<\/p><p>Con los a\u00f1os descubrir\u00eda que este defecto, que cre\u00eda coyuntural, era sist\u00e9mico y ya no se fiaba de la letra impresa ni del pan de molde. Desconfiaba de las sonrisas hasta el punto de que sus amigos fueron progresivamente retir\u00e1ndole el saludo y \u00e9l entr\u00f3 en barrena (o quiz\u00e1\u0301 fuera una espiral si fuera para bien) con una conspiraci\u00f3n sobre c\u00f3mo la lucidez distancia a los amigos. Pero todo esto ocurrir\u00eda algunos a\u00f1os despu\u00e9s de ese d\u00eda que nadie cita de 1992.<\/p><p>Es peligroso saltarse la l\u00ednea temporal de los hechos. Algunos literatos han hecho de este salto una marca de identidad y cuando leen el tiempo con la l\u00ednea convencional se sienten defraudados. Pero la historia no. La historia prefiere una l\u00ednea temporal continuada porque el oficio de su enga\u00f1o est\u00e1 en otro punto. La historia conoce sus mentiras y no quiere liarse, lo fija todo como una gran raya continua de causas y efectos que evaden la responsabilidad las unas en los otros. La historia demuestra que una mentira sencilla es m\u00e1s cre\u00edble que una verdad complicada. Pero esto no es culpa de la historia, es culpa nuestra que sabemos que somos limitados, pero no queremos reconocer cu\u00e1nto. Queremos ignorarlo como ignoramos los da\u00f1os que causa el amor, como ignoramos los da\u00f1os que causa la ignorancia.<\/p><p>Pero en 1992 todo esto parec\u00eda lejano. Los americanos iban de azul y los alemanes de verdegr\u00eds, aunque en guerras diferentes. La poes\u00eda todo lo confunde porque casi nunca es de este mundo. Los andaluces seseaban, los catalanes dise\u00f1aban y los gallegos se hab\u00edan quedado, una vez m\u00e1s, con la importancia de la tradici\u00f3n. Y la tradici\u00f3n explica que los gallegos siempre se quedan sin nada. O con casi nada, que no es lo mismo, pero es igual desde el punto de vista de la historia.<\/p><p>La historia cambi\u00f3 un d\u00eda de 1992. Pero ese a\u00f1o estuvo lleno de d\u00edas hist\u00f3ricos. Es dif\u00edcil decir cu\u00e1l responde mejor al adjetivo. Si sumas en un pa\u00eds olimpiadas, exposici\u00f3n universal y trenes de alta velocidad lo que obtienes es una circulaci\u00f3n descontrolada de dinero, una ambici\u00f3n desmedida de los constructores y un indisimulado e injustificable optimismo de la clase pol\u00edtica gobernante. En la cr\u00f3nica del a\u00f1o de todos los d\u00edas hist\u00f3ricos, el d\u00eda m\u00e1is importante se qued\u00f3 sin titular.<\/p><p>Hay una l\u00f3gica en todas las cosas, aunque no siempre sea razonable. Los amigos buscan amigos de su misma condici\u00f3n. Como los ricos buscan ricos de su mismo nivel para relacionarse. La lucidez tambi\u00e9n tiene la suya. Incluso ligada a la amistad. Cuando alguien comienza a hacer ejercicios de lucidez, el c\u00edrculo de amigos comienza a hacerse cruces a sus espaldas. Pero este movimiento se acent\u00faa mucho cuando las demostraciones de lucidez est\u00e1n encaminadas a demostrar que los amigos no son tanto como se deduce del escaso precio de los objetos regalados o de lo poco que insisten en el valor de tu amistad. La l\u00f3gica de la amistad dice que no debe mezclarse con el inter\u00e9s, pero \u00bfse puede ser amigo de alguien que no devuelve por ti el inter\u00e9s que t\u00fa pones en \u00e9l? En general, no sabe, no contesta. Pero en 1992 s\u00ed sab\u00eda. Aunque la contabilidad no ten\u00eda por entonces las herramientas con que hoy cuenta, al hombre no le sal\u00edan las cuentas y siempre calculaba que el pon\u00eda m\u00e1s en sus amigos que sus amigos en \u00e9l. Por eso empezaron a huir. Por eso tampoco ten\u00eda novia. En 1992 y sin novia. Quiz\u00e1 fue un adelantado, pero tampoco lo sab\u00eda.<\/p><p>En 1992 estaban de moda las hipotecas. Como las chaquetas masculinas con hombreras o los restos de las arrugas bellas. En 1992 la elegancia no era lo que se llevaba. Se llevaban las hipotecas. Se llevaban puestas bajo la caspa de las americanas de colores tirando a pastel. Con la ventaja que da el tiempo, ese color guardaba su l\u00f3gica con respecto al mundo que se cocinaba a su alrededor.<\/p><p>La historia tambi\u00e9n se puso pastelera en 1992 y por eso se olvid\u00f3\u0301 de rese\u00f1ar el d\u00eda m\u00e1s importante de ese a\u00f1o en el que, pese a todos los actos conmemorativos, el imperio no se volvi\u00f3 a poner de actualidad. Fue substituido por una especie de marca espa\u00f1a que ya indicaba que todos viajar\u00edamos en la misma direcci\u00f3n: atravesando el t\u00fanel del tiempo hacia el estado rancio de la historia. Pero si la historia se repite, cuando viajas por el t\u00fanel del tiempo \u00bfno te pasas todo el rato dando vueltas?<\/p><p>Quiz\u00e1 por eso, porque aunque no est\u00e9s siempre en el mismo lugar exactamente, viajas siempre en la misma direcci\u00f3n sin direcci\u00f3n, el d\u00eda m\u00e1s importante del a\u00f1o 1992 se qued\u00f3 sin titular. Fue ese d\u00eda hu\u00e9rfano de celebraciones. Ese d\u00eda al d\u00eda siguiente de todos los fastos en el que un presidente de gobierno sali\u00f3 a decir con toda la frescura que su sentido del humor le permit\u00eda que lo bueno se hab\u00eda acabado y que est\u00e1bamos en crisis. Ese d\u00eda en que la velocidad de la historia se aceler\u00f3 hasta tal punto que en menos de una hora ese pa\u00eds que presume de \u00d1 pas\u00f3 de ser el primero de Europa a ser el segundo o tercero de \u00c1frica. Otra lecci\u00f3n de la importancia geopol\u00edtica de la Pen\u00ednsula. Fue como esas novelas de 950 p\u00e1ginas que cuando llegan a la 375 est\u00e1n sin aliento y necesitan un cambio y pasan de ser una novela de costumbres a una de ciencia ficci\u00f3n sin justificaci\u00f3n argumental. Tienen raz\u00f3n, los alien\u00edgenas no tiene por qu\u00e9 justificar sus abducciones. Pero cuando llegan a la p\u00e1gina 750 est\u00e1n en la misma y todav\u00eda faltan 6 cent\u00edmetros para que el tama\u00f1o llene la balda de la librer\u00eda del aeropuerto. Entonces vuelve a cambiar y pasa de los habitantes de la V\u00eda L\u00e1ctea al guerracivilismo con la misma frescura de la falta de coherencia.<\/p><p>El presidente hizo lo mismo. Estuvo aguantando las buler\u00edas hasta que, cuando se apag\u00f3\u0301 el primer eco, quiso descubrir que ya no. Que ni siquiera quedaba resaca. Solo el vac\u00edo. Pero los palmeros cumplieron con su oficio y los aplausos acallaron el curso de la historia.La historia no se para en los detalles. Lo suyo son las l\u00edneas generales. Pero eso ni a la prensa, ni a los especialistas en tauromaquia, ni a los videntes mejor valorados del panorama internacional les import\u00f3 que el coeficiente de suicidios se incrementase por una cabeza m\u00e1s metida en un horno de gas (que s\u00ed, que es aconsejable que sean el\u00e9ctricos para evitar tentaciones). A los amigos tampoco les import\u00f3 tanto. Hace meses que les hab\u00eda retirado el saludo y en los \u00faltimos a\u00f1os se hab\u00eda mostrado raro, esc\u00e9ptico, solitario. Insultante, incluso. Ten\u00eda que acabar as\u00ed. Y nada sorprende menos que las muertes correctamente anunciadas.<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay un d\u00eda de 1992 que ya nadie recuerda. Es extra\u00f1o que sea as\u00ed\u0301. Que nadie se acuerde porque tiene mucho que ver con todo. El d\u00eda existi\u00f3, aunque no se sabe cu\u00e1l fue. Los tres primeros trimestres, el a\u00f1o estuvo a lo que ca\u00eda. 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