{"id":68926,"date":"2021-04-27T17:39:23","date_gmt":"2021-04-27T15:39:23","guid":{"rendered":"https:\/\/pisofranco.gal\/2021\/04\/27\/66700-68926\/"},"modified":"2021-04-29T12:54:22","modified_gmt":"2021-04-29T10:54:22","slug":"66700","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pisofranco.gal\/es\/artigos\/2021\/04\/27\/66700-68926\/","title":{"rendered":"Una historia de Galicia"},"content":{"rendered":"<p>Tenemos instituciones y asociaciones. Tenemos Academia y&nbsp;Consello&nbsp;da Cultura, tenemos facultades de historia, tenemos peri\u00f3dicos que a pesar de la uniformidad aparente son de variada orientaci\u00f3n con el&nbsp;mismo&nbsp;centro. Tenemos polit\u00f3logos sin profesi\u00f3n conocida, soci\u00f3logos, economistas. Tenemos un gobierno auton\u00f3mico al que no le gusta la autonom\u00eda, una televisi\u00f3n propia que casi&nbsp;nunca lo parece. Tenemos una larga n\u00f3mina de narradores que incluso tienen tiempo de rivalizar en&nbsp;las redes sociales. Tenemos un poco de todo, incluso un sistema cultural herido de muerte desde hace diez a\u00f1os. Tenemos&nbsp;lo&nbsp;que hay que tener y, sin embargo, la historia reciente de Galicia tuvo que ser contada en el teatro. Sucedi\u00f3 en tres o cuatro ocasiones cuando menos y sin hacer un recuento muy cient\u00edfico.&nbsp;Hablamos de la historia&nbsp;contempor\u00e1nea de Galicia: la que va desde las croquetas con los restos de&nbsp;Castelao&nbsp;hasta, m\u00e1s o menos, ahora incluso. Hablamos de la historia por la que pasamos todas.&nbsp;<\/p><p>El primero caso evidente fue Roberto Vidal Bola\u00f1o, quien recapitul\u00f3&nbsp;las decepciones recientes de Galicia desde la tragedia de la renuncia en&nbsp;<em>Rastros<\/em>&nbsp;hasta el humor ofensor de&nbsp;<em>Criaturas<\/em>. Nadie quiso entender en serio aquellos retratos porque para qu\u00e9&nbsp;verse mal en un espejo pudiendo mirar la televisi\u00f3n. Nadie quiso ni en la novela, ni en el cine, ni siquiera en el periodismo, tomarse tan a pecho a realidad de Galicia como para convertirla en ese&nbsp;desafiante testigo de que ser somos as\u00ed, pero estar no estamos aqu\u00ed.&nbsp;<\/p><p>El otro caso reciente de c\u00f3mo la historia reciente se vuelve ficci\u00f3n,&nbsp;con casi todas las consecuencias,&nbsp;son los asaltos a la realidad de Ch\u00e9vere que, aprovechando la heterodoxia del humor y la cultura pop, decidi\u00f3 meterse documentalista sobre este mundo en desaparici\u00f3n. La decisi\u00f3n tiene un sentido notarial: ellos son cronistas,&nbsp;pero los que&nbsp;desaparecemos somos nosotros tal como nos conocemos. En m\u00e1s de un sentido. La decisi\u00f3n tiene una l\u00f3gica interna para la compa\u00f1\u00eda, pero tambi\u00e9n tiene una l\u00f3gica del entorno. En Galicia se entiende la realidad como algo intocable, irremediable y, en cierto sentido manipulativo, inexplicable. A La realidad gallega&nbsp;le pasa&nbsp;como la magia: est\u00e1 prohibido explicar el truco. En esta situaci\u00f3n, Ch\u00e9vere se puso fantasiosa para explicar algunas realidades del pa\u00eds para ac\u00e1 de la metaf\u00edsica y desde&nbsp;<em>Citizen<\/em>&nbsp;en adelante comenz\u00f3 a rebuscar en los puntos endebles de la realidad para&nbsp;explorarle las heridas. En perspectiva, para la compa\u00f1\u00eda&nbsp;la realidad es lo que sucede y toda la maquinaria para contarlo. La realidad son los sucedidos y todas esas correas de transmisi\u00f3n&nbsp;por las que se van perdiendo los matices. Quiz\u00e1s no deber\u00eda ser as\u00ed, dir\u00e1n que el teatro est\u00e1 para otras cosas. Pero el hecho es que la realidad contada de la Galicia reciente tiene mejor relato en el teatro. Tiene el m\u00e1s inconformista y, quiz\u00e1s por esto, el m\u00e1s claro.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>La&nbsp;miedosa&nbsp;falta de ficci\u00f3n sobre&nbsp;el&nbsp;presente en el pa\u00eds quiz\u00e1s se\u00f1ale un rasgo de car\u00e1cter, quiz\u00e1s un peso&nbsp;sofocante&nbsp;de la realidad en un s\u00f3lo&nbsp;sentido,&nbsp;quiz\u00e1s se\u00f1ale la miseria del escapismo sobre todo lo que nos pasa y tambi\u00e9n podr\u00eda servir para ilustrar el panorama pol\u00edtico. En los policiales gallegos nunca matan&nbsp;a&nbsp;un presidente de la Xunta. Por veces cae un concejal, por veces un l\u00edder de la oposici\u00f3n y tambi\u00e9n son v\u00edctimas escritores. Esto tiene que querer decir algo sobre nosotros y&nbsp;nuestra relaci\u00f3n con el poder. Con el real y con el simb\u00f3lico.&nbsp;<\/p><p>Ch\u00e9vere siente atracci\u00f3n por la realidad. Incluso cuando es una suma de ficciones dif\u00edcilmente contrastables, como sucede en&nbsp;<em>C<\/em><em>u<\/em><em>rva Espa\u00f1a<\/em>. Siente atracci\u00f3n por la realidad y sus deformaciones, de manera que incluso tomando a Valle-Incl\u00e1n&nbsp;desamordazado&nbsp;en gallego en&nbsp;<em>Divinas Palabras&nbsp;<\/em><em>Revolution<\/em>&nbsp;(2018), la idea de la compa\u00f1\u00eda es&nbsp;empujar&nbsp;la obra contra eso que parece entenderse como&nbsp;hiperrealidad,&nbsp;para demostrar que s\u00f3lo es apariencia de una realidad dopada con todos los recursos de la ficci\u00f3n. Entre&nbsp;<em>Citizen<\/em>&nbsp;(2010) y&nbsp;<em>C<\/em><em>u<\/em><em>rva Espa\u00f1a<\/em>&nbsp;(2019) hay un recorrido en Ch\u00e9vere que aparenta ir de&nbsp;lo&nbsp;particular a&nbsp;lo&nbsp;general, que parece alimentarse de elementos que en otros casos quedan fuera de la explicaci\u00f3n. En esos nueve a\u00f1os el grupo&nbsp;profudiza&nbsp;en la idea de documentarse, de volver sobre la realidad, que no sobre el realismo.&nbsp;Porfundiza&nbsp;en la investigaci\u00f3n, en los referentes, tambi\u00e9n en la ruptura de los procesos que&nbsp;distancian las compa\u00f1\u00edas de la realidad. Tener el encuentro con el p\u00fablico s\u00f3lo despu\u00e9s de la obra. Ch\u00e9vere rebusca antes de ponerse al asunto sobre los escenarios en los argumentos que manejar. Podr\u00eda ser entendido como abrir un c\u00edrculo argumental que volver\u00e1 al espectador, pero en Galicia pesan siempre las explicaciones simb\u00f3licas c\u00f3mo para que todas sean ciertas. Debe ser m\u00e1s la oxigenaci\u00f3n en el entorno, o la demostraci\u00f3n de que por muy buenos que sean los argumentos, la realidad es m\u00e1s capaz, tiene m\u00e1s posibilidades, tiene m\u00e1s manos y m\u00e1s cabezas. La realidad es mejor autora. La realidad es quien m\u00e1s ordena.&nbsp;<\/p><p>Entre&nbsp;<em>Citizen<\/em>&nbsp;y&nbsp;<em>C<\/em><em>u<\/em><em>rva Espa\u00f1a<\/em>&nbsp;est\u00e1&nbsp;<em>Eroski<\/em><em>&nbsp;Para\u00edso<\/em>&nbsp;(2016). Hay algunas relaciones de procedimiento entre ellas, pero las maneras son muy diferentes. El m\u00e9todo de&nbsp;lo&nbsp;particular a&nbsp;lo&nbsp;general est\u00e1 aqu\u00ed plenamente aplicado porque esta historia de discotecas y supermercados, de tractores y bailes de fin de semana, de gente de la monta\u00f1a y del mar, de polvos y&nbsp;cementerios (podr\u00eda escribir amores y cementerios, pero hay que ir a&nbsp;lo&nbsp;importante), de emigraci\u00f3n y regreso, esta historia de la memoria diluida de una generaci\u00f3n es la historia contempor\u00e1nea de Galicia que ahora se repite con adjetivos&nbsp;digitales&nbsp;pero con las mismas miserias. Es&nbsp;una historia a la que le pasaron por encima las apisonadoras de los tiempos y que precisa ser rescatada. No es seguro que sea por completo&nbsp;la Galicia ochentera, esa d\u00e9cada en la que pasamos de ser un pa\u00eds sin revoluci\u00f3n agr\u00edcola a ser un pa\u00eds postmoderno. Porque naci\u00f3n sin estado de \u00e1nimo fuimos siempre. Es&nbsp;seguro que los puntos de partida y de llegada de la obra son ciertos, aun est\u00e1n aqu\u00ed, entre nosotros, pero no para el telediario. Ch\u00e9vere hace reconstrucci\u00f3n, pero no biograf\u00eda.&nbsp;Lo&nbsp;que va entre la sala de fiestas Para\u00edso y el supermercado que ahora ocupa su lugar en Muros es esa derrota anunciada como victoria: la del enga\u00f1o de clases, la del para\u00edso de la clase media, la de la Galicia asfaltada. La compa\u00f1\u00eda explica el ahora y el antes en la&nbsp;misma l\u00ednea, como una consecuencia interpretada. Como un&nbsp;<em>flashback<\/em>&nbsp;a&nbsp;lo&nbsp;vivo y puede que este sea la \u00fanica manera realista de hacerlo: al pasado s\u00f3lo se viaja desde aqu\u00ed.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Es&nbsp;seguro que en una d\u00e9cada pasamos de ser algo que no nos prestaba a ser otro algo que no sabemos exactamente lo que es, pero sabemos perfectamente d\u00f3nde nos trajo.&nbsp;<em>Eroski<\/em><em>&nbsp;Para\u00edso<\/em>&nbsp;cuenta el traspaso sin transici\u00f3n de un pa\u00eds a otro desde una memoria que puede parecer amable, pero no despreocupada. La obra de teatro y el largometraje que la secunda reconstruye un pasado. Es&nbsp;un pasado pr\u00f3ximo. De inmediatamente antes la que hubiera chal\u00e9s adosados en Galicia. Un poco antes de las&nbsp;hombreras en las americanas. Un minuto antes de que el mundo dejara de ser anal\u00f3gico. Ahora puede parecer otra \u00e9poca, pero es esta misma de ahora sin Twitter. Ch\u00e9vere propone una historia en la que una pel\u00edcula quiere reconstruir un momento. As\u00ed es c\u00f3mo opera la memoria,&nbsp;rebuscando en los datos y organizando los sucedidos como una imagen en movimiento. As\u00ed es como la memoria nos cuenta el pasado. Incluso&nbsp;podr\u00edamos&nbsp;decir que as\u00ed es c\u00f3mo nos enga\u00f1a.&nbsp;<\/p><p>El&nbsp;manejo de Ch\u00e9vere sobre la historia tiene que ver con el manejo que tiene la compa\u00f1\u00eda con quien se la cont\u00f3. Hay una generaci\u00f3n en Galicia que naci\u00f3 en una casa sin luz el\u00e9ctrica y agua corriente y hoy vive en la misma casa pidi\u00e9ndole a Alexa que&nbsp;encienda&nbsp;la televisi\u00f3n. Bien puede ser la generaci\u00f3n con m\u00e1s capacidad de adaptaci\u00f3n a los cambios sociales y t\u00e9cnicos de la historia de Galicia. Los m\u00e1s&nbsp;j\u00f3venes&nbsp;de esa generaci\u00f3n asoman en&nbsp;<em>Eroski<\/em><em>&nbsp;Para\u00edso<\/em>&nbsp;con la intuici\u00f3n de que son los \u00faltimos que atravesaron esa frontera.&nbsp;Una&nbsp;frontera que los ligaba a un pasado radicalmente distinto. Y no solo por la circunstancia de vivir en&nbsp;lo&nbsp;anal\u00f3gico. Quiz\u00e1s fue esa \u00e9poca en la que a\u00fan hab\u00eda una relaci\u00f3n directa entre lo que trabajabas y lo que com\u00edas. Quiz\u00e1s la&nbsp;\u00faltima en la que las relaciones sociales eran directas.&nbsp;<\/p><p>Ch\u00e9vere documenta ese tiempo que fue y como viv\u00eda la gente que estaba en la despedida de la \u00e9poca.&nbsp;Lo hace&nbsp;por contraste,&nbsp;porque mientras rescata las im\u00e1genes del pasado est\u00e1 obligando&nbsp;a&nbsp;los espectadores a hacer comparaciones con el presente. No es que haya que sacar conclusiones, es que est\u00e1n ah\u00ed. Ni ahora, ni entonces. El presente es malo y no hay pasado bueno. El pasado solo es anterior. Pero pasado y memoria no son la misma cosa por m\u00e1s que haya un monte de gente confundiendo, puede que intencionadamente, los dos t\u00e9rminos.&nbsp;<em>Para\u00edso<\/em>&nbsp;opera sobre la memoria porque el pasado es un territorio pol\u00edtico en el que se buscan argumentos para la manipulaci\u00f3n del presente. La memoria es lo que tenemos. El resto es ciencia ficci\u00f3n y no es lo que propone Ch\u00e9vere.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Lo&nbsp;que propone la compa\u00f1\u00eda es doblar el tiempo y hacer que dos momentos coincidan en&nbsp;el mismo&nbsp;espacio. En ese territorio suceden muchas historias, las m\u00e1s de ellas familiares, las m\u00e1s de ellas sentimentales, hay algunas c\u00f3micas y algunas otras que amenazan con drama. Pero todo est\u00e1 contenido por esa distancia que la memoria impone a los hechos. Esa distancia que en ocasiones parece amable y puede aparentar objetividad hist\u00f3rica.&nbsp;<em>Eroski<\/em>&nbsp;<em>Para\u00edso<\/em>&nbsp;se maneja en esa distancia. La distancia id\u00f3nea. La memoria tiene reacciones qu\u00edmicas, es muy posible que tienda a desdramatizar determinados sucedidos particulares mientras dramatiza los colectivos. Es&nbsp;posible que la memoria edulcore las cosas. Quiz\u00e1s se concentre en&nbsp;lo&nbsp;vivido m\u00e1s que en su interpretaci\u00f3n. Puede suceder que la memoria tal como funciona en cada uno de nosotros no sea un mecanismo de archivo sino de reconstrucci\u00f3n. Y que su funci\u00f3n no sea mantenernos informados sino enteros. Hay una teor\u00eda sobre el funcionamiento de la memoria: se concentra en&nbsp;lo&nbsp;que considera importante y cuando toca recordar y cubrir los huecos lo que hace es&nbsp;incorporar datos coherentes con los que conserva, no los aut\u00e9nticos en los que no se fij\u00f3. La memoria opera como una ficci\u00f3n, lo&nbsp;importante&nbsp;es la coherencia del relato. Con la memoria&nbsp;nos&nbsp;pasa como con casi todo: que preferimos la nuestra, incluso cuando solo recordamos que hab\u00eda nieve. Con la memoria&nbsp;nos&nbsp;pasa como a los Estados Unidos con el general Noriega. Puede ser&nbsp;ruin, revirada o traidora. Puede ser la peor del mundo, pero es la nuestra.&nbsp;<\/p><p>Pero en&nbsp;<em>Eroski<\/em><em>&nbsp;Para\u00edso<\/em>&nbsp;Ch\u00e9vere no opera como la memoria sino desde la memoria. La obra inicia una suerte de prospecci\u00f3n sobre volver al lugar al que se perteneci\u00f3 y encuentra que la memoria no es tan f\u00e1cil de guiar. Tiene sus querencias y lleva casi&nbsp;todo del lado invariablemente humano, conservando el sentido del humor liberador del peso. Puede ser que el material del que nace la obra, las vivencias de los vecinos de&nbsp;Muros,&nbsp;arrimen contra ese lado. Puede ser ese barniz con el que la memoria amuebla las historias o puede ser que estas historias o se miran as\u00ed o&nbsp;se dejan descansar en paz. Son asuntos muy serios como para hacer un drama con ellos. Puede ser que la historia se viva como drama y se recuerde como comedia. La obra busca en el detalle el refrendo de una realidad que fue. Porque Ch\u00e9vere toma como punto de partida un espacio y unas experiencias reconocibles: bailes de domingo y bocadillos de calamares. Parejas que se empre\u00f1an, padres que emigran para trabajar con hijas que emigran para estudiar. Bien mirado, la vida misma de Galicia. Pero no para todas. Habr\u00e1 una clase que no se sienta reconocida en la historia m\u00e1s all\u00e1 del folclore o del humor. Est\u00e1 todo en esa historia que alguien est\u00e1 reconstruyendo para el cine y aun as\u00ed Ch\u00e9vere no quiere ir al documento. Porque, igual que la memoria no es el pasado, el teatro no es la realidad. No va directamente al documento, pero la suma de las partes ofrece esa interpretaci\u00f3n. Hay una gente que sobrevivi\u00f3 a una \u00e9poca&nbsp;de esa&nbsp;manera. Ninguneados.&nbsp;Fugitivos. Jodidos, pero contentos. Casi.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Para la obra, en la versi\u00f3n teatral y en la cinematogr\u00e1fica, hay dos l\u00edneas que van en paralelo. La que sucedi\u00f3 y la de c\u00f3mo se recupera. En cierto sentido, no hay manera de ser coherente con una sin explicar&nbsp;la otra. Los protagonistas no est\u00e1n muy seguros de que su memoria tenga valor, que sea importante. Para quien recupera la historia esa memoria significa origen. Parad\u00f3jicamente la obra puede parecer melanc\u00f3lica en ese viaje al pasado, en contar el mundo como un cap\u00edtulo de&nbsp;<em>Starsky<\/em><em>&nbsp;&amp;&nbsp;<\/em><em>Hucth<\/em>. Pero la verdadera melancol\u00eda de la obra es explicar por pasiva que todo ese mundo desaparecido no tiene&nbsp;interes&nbsp;para el futuro.&nbsp;Si quisiera&nbsp;meterme en un l\u00edo acad\u00e9mico dir\u00eda que hay algo de&nbsp;oteriano&nbsp;en el&nbsp;transfondo. Pero este a\u00f1o toca Carvalho&nbsp;Calero y esa es otra ortograf\u00eda.&nbsp;<\/p><p>Sucede que utilizamos sentido del humor y pensamos en comedia. Pero el campo sem\u00e1ntico del sintagma es bastante m\u00e1s grande.&nbsp;<em>Para\u00edso<\/em>&nbsp;tiene un sentido del humor muy agudo. Por veces c\u00f3mico y por&nbsp;veces doloroso. Aunque estas dos circunstancias est\u00e1 muy lejos para los espectadores, est\u00e1n muy cerca en el proceso de contar historias. El sentido de humor de la compa\u00f1\u00eda es muy, muy amplio. Le sigue pesando la biograf\u00eda del c\u00f3mico. Pero tenemos que pensar en los tiempos. Ch\u00e9vere procede de la parodia. Y nosotros tenemos la parodia por un g\u00e9nero humor\u00edstico, como una herramienta para los gags. Pero no hay que despistarse de los tiempos, y la parodia,&nbsp;a d\u00eda&nbsp;de hoy, es el g\u00e9nero contempor\u00e1neo por excelencia. La parodia funciona&nbsp;con el&nbsp;mismo mecanismo de la realidad, pero con un fin distinto.&nbsp;Dir\u00edamos&nbsp;que la mejor parodia es la que no se distingue de la realidad y hay muchos medios de comunicaci\u00f3n trabajando de manera muy convincente en ella. Ch\u00e9vere no utiliza la parodia para el humor, la utiliza para contar realidad y no hacer realismo. Est\u00e1 en el borde y por eso en la misma obra podemos ver como una familia come bocadillos de calamares o imita las fiebres del s\u00e1bado noche y ver casi&nbsp;sin interrupci\u00f3n como quien atiende&nbsp;la secci\u00f3n del pescado en un supermercado lleva a los espectadores a la verdad dolorosa.&nbsp;<\/p><p>En la doble l\u00ednea de la obra sucede tambi\u00e9n que el humor parece estar m\u00e1s en el pasado que en el presente. La tensi\u00f3n dram\u00e1tica de la obra est\u00e1 en la reconstrucci\u00f3n del relato m\u00e1s que&nbsp;en los&nbsp;hechos que lo protagonizan. Para quien vivi\u00f3 pesa mucho m\u00e1s&nbsp;lo&nbsp;sucedido que las consecuencias borrosas que pueda tener en el presente. Es&nbsp;una combinaci\u00f3n y puede suceder que&nbsp;<em>Eroski<\/em><em>&nbsp;Para\u00edso<\/em>&nbsp;no quiera definirse pese las evidencias de la comedia.&nbsp;<\/p><p>Cuatro a\u00f1os despu\u00e9s de su estreno en Muros,&nbsp;<em>Eroski<\/em><em>&nbsp;Para\u00edso<\/em>&nbsp;es una investigaci\u00f3n, una obra de teatro, un libro y un largometraje. Habr\u00eda que llamar la atenci\u00f3n sobre esta idea de que&nbsp;lo&nbsp;importante son las historias y el resto son soportes. Llamar la atenci\u00f3n y volver al principio sobre por qu\u00e9&nbsp;el teatro asumi\u00f3 sin querer la tarea de contar esa historia del pa\u00eds que qued\u00f3&nbsp;apilada&nbsp;detr\u00e1s de las urbanizaciones de adosados y por&nbsp;detr\u00e1s de los&nbsp;carteles de la Xunta que anunciaban el asfaltado de las carreteras. Las historias que defin\u00edan a un pa\u00eds que siempre tuvo miedo a definirse para no molestar.&nbsp;<\/p><p><\/p><p class=\"wp-block-verse\">Este reportaje fue publicado en\u00a0Luzes, n\u00ba 77. 2020\u00a0<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Muros ya no hay para\u00edso. Hay un supermercado. Puede parecer un asunto del mercado inmobiliario, pero es un cambio radical de \u00e9poca sin transici\u00f3n. Es historia de un pa\u00eds que no quiere hacer historia. Ch\u00e9vere hizo historia con Eroski Para\u00edso, del teatro al cine. Una historia entre bocadillos de calamares y parejas que se empre\u00f1an en el cementerio. Memoria y humor que no siempre da para unas risas. <\/p>\n","protected":false},"author":51,"featured_media":66745,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[199],"tags":[],"class_list":["post-68926","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-fatiga-ocular-es"],"acf":[],"post_template":"reportaxe","post_subscription":"no","pretitle":"Eroski Para\u00edso","content_extract":"Tenemos instituciones y asociaciones. Tenemos Academia y&nbsp;Consello&nbsp;da Cultura, tenemos facultades de historia, tenemos peri\u00f3dicos que a pesar de la uniformidad aparente son de variada orientaci\u00f3n con el&nbsp;mismo&nbsp;centro. Tenemos polit\u00f3logos sin profesi\u00f3n conocida, soci\u00f3logos, economistas. 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