{"id":79215,"date":"2021-03-09T18:26:57","date_gmt":"2021-03-09T17:26:57","guid":{"rendered":"https:\/\/pisofranco.gal\/2021\/03\/09\/a-critica-non-foi-o-peor-do-teatro-galego-79215\/"},"modified":"2021-05-23T14:30:19","modified_gmt":"2021-05-23T12:30:19","slug":"a-critica-non-foi-o-peor-do-teatro-galego","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pisofranco.gal\/es\/artigos\/2021\/03\/09\/a-critica-non-foi-o-peor-do-teatro-galego-79215\/","title":{"rendered":"La cr\u00edtica no fue lo peor del teatro gallego"},"content":{"rendered":"<hr class=\"wp-block-separator\"\/><p>\u201cLa cr\u00edtica no es&nbsp;lo&nbsp;peor del teatro gallego\u201d. La frase es de un cr\u00edtico de teatro, pronunciada&nbsp;haciafinales de la d\u00e9cada del 2000 y, al tiempo de tener un car\u00e1cter preventivo, encubre una falsedad despachada como ingenua. En esa altura, como ahora, hay que entender que sialgo no es&nbsp;lopeor de algo es que los dos elementos forman parte de un&nbsp;mismoconjunto. Pero no. La cr\u00edtica nunca form\u00f3 parte del conjunto teatral.&nbsp;En los\u00faltimos cuarenta a\u00f1os&nbsp;la cr\u00edtica fue muchas cosas, pero nunca estuvo integrada como parte de un sistema esc\u00e9nico demasiado centrado en&nbsp;loinmediato. La cr\u00edtica fue una sospechosa habitual, una reclamaci\u00f3n permanente, un argumento complementario para congresos, semanas, festivales, muestras y debates esc\u00e9nicos. Fue muchas&nbsp;cosas, pero nunca acab\u00f3 de formar parte de un conjunto que la precisaba como&nbsp;altavoz,pero no como una generadora de&nbsp;argumentario.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p><p>En estos a\u00f1os hablamos demasiado de la cr\u00edtica. Entramos en la paradoja de que mientras la cr\u00edtica intentaba hablar de teatro, el teatro quer\u00eda hablar de la cr\u00edtica como quien pretende saldar cuentas pendientes con la familia. Hablamos demasiado de cr\u00edtica porque es conocido que una vez que el teatro abandona el escenario,&nbsp;loprimero delo&nbsp;que se preocupa&nbsp;es delos espejos. Y al mirarse en el espejo de la cr\u00edtica,&nbsp;loesc\u00e9nico entr\u00f3 en el bucle de reclamar una cr\u00edtica, otra cr\u00edtica, sin aceptar la que hab\u00eda. Una cr\u00edtica con unas habilidades que el propio teatro no manejaba. Ped\u00edan, sin acabar de explicarlo, una cr\u00edtica hecha a la medida de las compa\u00f1\u00edas, de&nbsp;las obras, de sus circunstancias, de sus limitaciones, que aceptara un sistema m\u00e9trico particular: medir todo con lasupuesta excusa de que en Galicia todo es m\u00e1s dif\u00edcil, pasar todo por un filtro resumido en una frase escuchada en otro debate del Diario Cultural muchos a\u00f1os atr\u00e1s: \u201cpara ser gallego est\u00e1 bastante bien\u201d. No lo cit\u00f3 alguien desprevenido. Fue alguien con interlocuci\u00f3n, conocimiento y hasta dir\u00eda con cierto mando en plaza. Todo el mundo quer\u00eda una u otra actitud de la cr\u00edtica. Unos quer\u00edan m\u00e1s dureza con las compa\u00f1\u00edas grandes para que no se despistaran, otras quer\u00edan m\u00e1s cr\u00edtica con las compa\u00f1\u00edas nuevas para que no se desviaran. Hubo quien quer\u00eda que se hablara m\u00e1s de los int\u00e9rpretes y hab\u00eda quien propon\u00eda un sistema num\u00e9rico que, finalmente, resumiera la cr\u00edtica del 1 a 5, siendo cinco&nbsp;la m\u00e1s alta. Todos quer\u00edan una&nbsp;cosa u otra, pero casinadie quer\u00eda&nbsp;lo&nbsp;que hab\u00eda. La otra coincidencia era que \u2018la profesi\u00f3n\u2019 quer\u00eda cr\u00edticas formalmente buenas y, sobre todo, que se entendieran bien: el texto bien, el elenco bien, los decorados bien, la obra bien. Si el cometido de la cr\u00edtica es no dejar a nadie contento, la cr\u00edtica esc\u00e9nica gallega cumpli\u00f3. Casitoda.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Quiz\u00e1s todo esto sucedi\u00f3 as\u00ed porque la relaci\u00f3n entre teatro y cr\u00edtica nunca dej\u00f3 de ser biol\u00f3gica y el teatro gallego, tan necesitado de normalizaci\u00f3n, pretend\u00eda c\u00f3mo estrat\u00e9gica una cr\u00edtica sat\u00e9lite, formulada de la manera m\u00e1s convencional posible y que, en cierto sentido, fuera una muleta para salvar algunos problemas que el propio \u2018sector\u2019 no consegu\u00eda solventar con facilidad. No se puede decir que el teatro gallego mantenga&nbsp;una relaci\u00f3n regular con el p\u00fablico. No como conjunto. Esuna relaci\u00f3n insegura, basada en el desconocimiento mutuo. Y, excepto que lo arregle&nbsp;Meetic, con cierta desgana por conocerse.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p><p>En recapitulaci\u00f3n hist\u00f3rica, el teatro gallego prioriz\u00f3 organizar la profesi\u00f3n antes que cualquiera otra cosa. Organizar quiere decir darle estabilidad, reconocimiento y, como en cualquiera otra profesi\u00f3n, salarios. No fue primero el p\u00fablico, primero fue la profesi\u00f3n. Hab\u00eda motivos para actuar as\u00ed. Estoy seguro de que estaban seguros de que teniendo una profesi\u00f3n los espectadores aparecer\u00edan. Cuantos m\u00e1s a\u00f1os pasan m\u00e1s se demuestra de que no funcion\u00f3. No para el conjunto.&nbsp; En la historia del teatro gallego hay una cierta incomodidad con el&nbsp;p\u00fablico. Como sien el fondo, pero no muy en el fondo, ese fuera un asunto de otro negociado. Una incomodidad rondada por la idea de que con hacer teatro es suficiente. Que todos los trabajos que una obra requiere no pueden asumir tambi\u00e9n mantener una relaci\u00f3n con el p\u00fablico y con sus azarosas y, por veces simples, querencias. Una actitud que, de vez en&nbsp;cuando, quer\u00edaresumirse en una frase sectorial: \u201cnosotros hacemos teatro, el resto no es cosa nuestra\u201d. Como siverdaderamente el p\u00fablico no fuera un asunto teatral. Podr\u00eda haber sido escapismo, imposibilidad,&nbsp;acomodamientoy alg\u00fan caso de desaforada soberbia art\u00edstica. En conjunto, fue un fracaso maniobrar con la idea de que el p\u00fablico no tiene nada que decir y que su pasividad en la butaca responde&nbsp;a una actitud pasiva culturalmente.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p><p>&nbsp;En un sentido no demasiado metaf\u00f3rico, la relaci\u00f3n con el p\u00fablico fue subcontratada por el teatro gallego. La mandaron&nbsp;aotras instituciones,&nbsp;conseller\u00edas, agencias, institutos, y tambi\u00e9n, como era procedente, a los medios de comunicaci\u00f3n. La mandaron al deber c\u00edvico de la ciudadan\u00eda y tambi\u00e9n a la cr\u00edtica, como una aparente autoridad que deb\u00eda prescribir la asistencia al teatro en el sentido m\u00e1s positivo de los posibles. Una autoridad que la ciudadan\u00eda deber\u00eda reconocer pero que, de hecho, el mismo sector esc\u00e9nico no quer\u00eda entender c\u00f3mo tal.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>En un sentido muy amplio se puede entender que la irregular relaci\u00f3n del sector esc\u00e9nico gallego con los espectadores fue tambi\u00e9n la irregular relaci\u00f3n del sector con la cr\u00edtica. Con la singularidad de que es mucho&nbsp;m\u00e1s f\u00e1cil llevarse mal con unos pocos que con un colectivo&nbsp;alque deber\u00edas estar seduciendo para que pague por verte. El paralelismo revela uno de los&nbsp;malos entendidosgeneralizados&nbsp;de loque es la cr\u00edtica y d\u00f3nde est\u00e1 encuadrada. Para una parte considerable del sector esc\u00e9nico, la cr\u00edtica es un ap\u00e9ndice que \u2018debe\u2019 estar ah\u00ed. Que \u2018debe entender\u2019 las estrategias propias del sector y orientarse a ellas. Pero la cr\u00edtica no forma parte del teatro. La cr\u00edtica forma parte del p\u00fablico. Si\u2018debe\u2019 entender algo, deben ser las estrategias del p\u00fablico. Sidebe entender de algo es de la recepci\u00f3n, no de la producci\u00f3n. Forma parte del colectivo espectador y quiz\u00e1s por eso la cr\u00edtica se hace en medios de comunicaci\u00f3n y no en escenarios. Esun error que unas veces es muy interesado y otras muy molesto.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Situados en medio del error y envueltos por las estrategias de las necesidades del sector, la cr\u00edtica ten\u00eda que ser la soluci\u00f3n a un defecto. Deb\u00eda ser parte de una soluci\u00f3n que en algunas mesas redondas asomaba bajo la palabra complicidad, que en hip\u00f3tesis reduc\u00eda la distancia que se abr\u00eda entre los p\u00fablicos y las ofertas de las compa\u00f1\u00edas. No hab\u00eda pregunta previa, no hab\u00eda ninguna nota sobre siaquel era el teatro que correspond\u00eda&nbsp;a ese tiempo, si entregar la escena gallega al teatro isabelino ten\u00eda sentido, siproced\u00edan las alianzas con compa\u00f1\u00edas portuguesas, si el teatro gallego estaba acertando en su repertorio. No hab\u00eda preguntas, pero hab\u00eda un dictamen: la cr\u00edtica deb\u00eda ser parte de la soluci\u00f3n. Pero en ning\u00fan caso formar parte del diagn\u00f3stico.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>La cr\u00edtica fue entendida como una actividad subalterna al teatro o a cualquier actividad sobre la que hable. Hay una relaci\u00f3n jer\u00e1rquica, a decir de quien asume el calificativo de creador para s\u00ed&nbsp;mismo, en la que en m\u00e1s de un sentido la cr\u00edtica debe asumir los objetivos estrat\u00e9gicos y por veces tambi\u00e9n los t\u00e1cticos&nbsp;de eseg\u00e9nero&nbsp;alque, en cualquiera caso, no pertenece. El \u2018sector\u2019 consider\u00f3 que la cr\u00edtica era una actividad que depend\u00eda de su existencia y que deb\u00eda entender esta relaci\u00f3n subordinada. En un sentido algo prosaico, la misi\u00f3n de la cr\u00edtica era acompa\u00f1ar el camino del teatro para bien. En un sentido algo m\u00e1s sarc\u00e1stico, la cr\u00edtica ten\u00eda que dedicarse a la cultura de los cuidados.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Esverdad que&nbsp;en losa\u00f1os noventa y dos mil la cr\u00edtica de teatro en Galicia manten\u00eda una actitud muy diferente de la cr\u00edtica de cualquier g\u00e9nero y&nbsp;ala&nbsp;literariaen particular. Roberto Vidal Bola\u00f1o explic\u00f3 en&nbsp;unodebate sobre la cr\u00edtica en el Diario Cultural, que entonces exist\u00eda, que pod\u00eda resultar \u201cinjusto para el teatro que mientras cualquier libro recib\u00eda unas cr\u00edticas laudatorias o cuando menos amables, en el teatro&nbsp;lacr\u00edtica era much\u00edsimo m\u00e1s inc\u00f3moda. Parec\u00eda que en la literatura gallega no hubiera libros malos, pero s\u00ed hab\u00eda obras de teatro malas\u201d. Bola\u00f1o sab\u00eda, tambi\u00e9n, que esa culpa no era de la cr\u00edtica de teatro.&nbsp;&nbsp;<\/p><p><strong>Apuntalar y no apuntar<\/strong>\u00a0\u00a0<\/p><p>En el per\u00edodo que dur\u00f3 la cultura auton\u00f3mica, vamos a poner que entre 1984 y 2014 por escoger cifras redondas, la cr\u00edtica esc\u00e9nica&nbsp;fueun ejercicio&nbsp;voluntario. Esto supon\u00eda que o bien la ejerc\u00edan profesionales de los medios que utilizaban su tiempo o el tiempo extra en cumplir con sus autoimpuestasobligaciones en la cr\u00edtica, o bien personas que proced\u00edan del entorno del mundo esc\u00e9nico y que, como mejor opci\u00f3n, pod\u00edan considerar la&nbsp;publicaci\u00f3nde cr\u00edticascomo otro medio de hacer curr\u00edculo. Entre estos dos puntos, hab\u00eda pocas excepciones. No como sistema. En estas tres d\u00e9cadas, que podr\u00edan ser cuatro siestiramos un poco las fechas, no hubo grandes cambios en la cr\u00edtica en Galicia porque era escasa, aunque persistente, y no ten\u00eda muchas facilidades operativas. Para publicar una cr\u00edtica hay que insistir al medio de comunicaci\u00f3n. El medio nunca las reclama.&nbsp;Este&nbsp;era m\u00e1s o menos el sistema. No hubo muchas incorporaciones porque, como dec\u00eda un director y actor&nbsp;gallego, ning\u00fan ni\u00f1o despierta una ma\u00f1ana y les dice a&nbsp;suspadres: quiero ser cr\u00edtico de teatro.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Todas estasdificultades y algunas otras m\u00e1s pr\u00f3ximas a la barra de un bar tienen un punto folcl\u00f3rico. Pero conforman un paisaje en&nbsp;elque se mueve la cr\u00edtica con una cierta incomodidad de paso. La incomodidad de que,finalmente,la cr\u00edtica no pod\u00eda ser considerada como un g\u00e9nero y que, por lo tanto, pudiera establecer sus propias condiciones de funcionamiento, que pudiera madurar en el sentido que mejor decidiera y tuviera como opci\u00f3n escoger sus propios significantes. Esto no se acab\u00f3 de entender en el sector a pesar de que la profesi\u00f3n estaba acostumbrada a trabajar con interpretaciones, a trabajar con la sem\u00e1ntica de las palabras y con ese arco tenso de saber que&nbsp;las cosas se hacen para ser interpretadas. Los espectadores parecieron entenderlo mejor que el sector esc\u00e9nico.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>En el mundo teatral hay una admiraci\u00f3n ingenua por las \u2018buenas cr\u00edticas\u2019 que&nbsp;acostumbran aser las que est\u00e1n peor escritas. Hay m\u00e1s partidarios de la simpleza que de la sencillez. Como dec\u00eda el director de un peri\u00f3dico: \u201csujeto, verbo y predicado\u201d. Si la cr\u00edtica intenta reconocerse a s\u00ed misma como lenguaje no gusta en la profesi\u00f3n, porque hay miedo de que en lugar de llevar espectadores a la funci\u00f3n sean enviados a una biblioteca. O&nbsp;aTwitter. La cr\u00edtica no puede tener el nivel dial\u00e9ctico del teatro. Hay un disgusto cuando la cr\u00edtica utiliza para explicarse el mismo aparato literario que utiliz\u00f3 el teatro para contar la obra. Y esto tiene que levantar&nbsp;sospechas sobre como el teatro entiende el trabajo de la cr\u00edtica.&nbsp;&nbsp;<\/p><p><strong>Dependencias\u00a0\u00a0\u00a0<\/strong><\/p><p>Los espectadores&nbsp;acostumbran aentender mejor la cr\u00edtica que los profesionales porque dependen mucho menos de ella. La dependencia es un hilo que altera todas las percepciones. En much\u00edsimos sentidos, la cr\u00edtica no dependi\u00f3 nunca de c\u00f3mo le fuera al teatro. Depende mucho m\u00e1s de c\u00f3mo&nbsp;lesvaya a los medios de comunicaci\u00f3n, de c\u00f3mo les vaya a los lectores, a los espectadores. Depende de c\u00f3mo le vaya la una sociedad en la que est\u00e1 encuadrada en un punto muy residual. Y muy precario.&nbsp;&nbsp;<\/p><p>Hay muchas maneras de entender la cr\u00edtica. Pero quiz\u00e1s el debate es c\u00f3mo se concibe a s\u00ed&nbsp;misma. La cr\u00edtica no&nbsp;acad\u00e9mica, quiero decir. A&nbsp;\u00e9sta habr\u00eda que buscarle otro nombre para que los estudiosos no se pongan en pie en las mesas redondas a reclamar. En un sentido muy general, la cr\u00edtica, toda ella, tambi\u00e9n la de teatro, es una continuaci\u00f3n del periodismo por otros medios. Desde su nacimiento hasta ahora&nbsp;no sealter\u00f3 tanto su car\u00e1cter. Hay que contar algo que sucede y hay que contar algo de c\u00f3mo sucede y del significado que esto tiene. En este m\u00e9todo aparentemente simple hay otro elemento que la cr\u00edtica literaria olvid\u00f3 y con el que ni siquiera cuentan la cr\u00edtica de arte o la musical: la idea de que todo hecho cultural debe ser relacionado con la sociedad en el que se produce y con el momento en que sucede. La cr\u00edtica teatral parece mantener mejor la referencia de que el teatro, m\u00e1s que ninguna otra cosa, tiene una intenci\u00f3n de&nbsp;explicar qu\u00e9nos pasa y c\u00f3mo nos pasa como colectivo. La cr\u00edtica de teatro deber\u00eda no perder esa referencia.&nbsp;\u00bfSi el teatro no nos explica, para que sirve el teatro?&nbsp;\u00bfSi la cr\u00edtica no explica para que sirve el teatro, para que sirve la cr\u00edtica?&nbsp;&nbsp;<\/p><p>La cr\u00edtica es una continuaci\u00f3n del periodismo por otros medios. Pero hay algo en su funcionamiento que la convierte en una herramienta cultural que a\u00fan est\u00e1 operativa: la cr\u00edtica es a la cultura lo que la cultura es a la sociedad. La cultura es la memoria de la sociedad, la cr\u00edtica es la memoria de la cultura.&nbsp; Quiz\u00e1s no est\u00e9 aqu\u00ed para resolver preguntas en blanco y negro sobre s\u00ed las obras son buenas o malas. Ni para decidir si un int\u00e9rprete estuvo con m\u00e1s o menos energ\u00edas en su papel. Las peque\u00f1as angustias profesionales no entran en la&nbsp;labor de la cr\u00edtica, al igual que la incomodidad propia de hacer cr\u00edtica hay que asumirla como una parte del trabajo. Esun espacio de conflicto y hay que entenderlo as\u00ed. Hay que entenderlo como habr\u00eda que haber entendido que el trabajo de la cr\u00edtica es conseguir una relaci\u00f3n propia con sus p\u00fablicos.&nbsp;<\/p><p class=\"wp-block-verse\">Este texto fue p\u00fablicado en el  n\u00famero 100 de la revista esc\u00e9nica Erreguet\u00e9. Inverno 2020<\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cA cr\u00edtica non \u00e9 o peor do teatro galego\u201d. A frase \u00e9 dun cr\u00edtico de teatro, pronunciada contra finais da d\u00e9cada do 2000 e, ao tempo de ter un car\u00e1cter preventivo, encobre unha falsidade despachada como inxenua. Nesa altura, como agora, hai que entender que se algo non \u00e9 o peor de algo \u00e9 que os dous elementos forman parte dun mesmo conxunto. Pero non. A cr\u00edtica nunca formou parte do conxunto teatral. Nos \u00faltimos corenta anos a cr\u00edtica foi moitas cousas, pero nunca estivo integrada como parte dun sistema esc\u00e9nico demasiado centrado no inmediato. A cr\u00edtica foi unha sospeitosa habitual, unha reclamaci\u00f3n permanente, un argumento complementario para congresos, semanas, festivais, mostras e debates esc\u00e9nicos. Foi moitas cousas, pero nunca acabou de formar parte dun conxunto que a precisaba como altofalante pero non como unha xeradora de argumentario. <\/p>\n","protected":false},"author":51,"featured_media":41819,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[60],"tags":[273,274,275,276],"class_list":["post-79215","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-critica","tag-teatro-es","tag-critica-teatral-es","tag-teatro-galego-es","tag-critica-cultural-es"],"acf":[],"post_template":"narrativa","post_subscription":"no","pretitle":"","content_extract":"\u201cLa cr\u00edtica no es&nbsp;lo&nbsp;peor del teatro gallego\u201d. La frase es de un cr\u00edtico de teatro, pronunciada&nbsp;haciafinales de la d\u00e9cada del 2000 y, al tiempo de tener un car\u00e1cter preventivo, encubre una falsedad despachada como ingenua. 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