Lecturas políticas de la parodia y el capital

¿Como de confinado está un espectador en sus perjuicios? O en los de los demás.  ¿Por qué aceptamos en unas obras lo que rechazamos en otras y por qué gustar de un artista acaba por parecerse tanto a ser forofo de un equipo de fútbol? Consideremos, en hipótesis, que Paolo Sorrentino es mucho más indulgente …